viernes, 19 de junio de 2009

C I N C O

Y hoy llovió. Y hoy cada gota me decía algo distinto. Y hoy cada minuto que pasaba tenia un poco más de paz dentro de este pequeño corazón de papel... que escondí en lo más profundo de Mí, porque no quería que esas mismas gotas de lluvia fueran el adiós que tanto temo. Porque no quería que nuevamente me jugara en contra mi eterna ilusión, mi innegable ingenuidad.
Y es extraño. Porque no suelen sucederme este tipo de cosas cuando el cielo arroja con fuerza sus amarguras. Pero hoy no... hoy todo fue distinto. Hoy todo se teñía de color a medida que esas gotas chocaban contra el piso, como si cada sonido fuese un llamado irrevocable. Como cada vez que una de ellas reventase, me dejara una pequeña pista. Como si su humedad lavara mi dolor parcialmente.

No hay comentarios: