
Ojala fuese tan simple como ahogar todo lo que siento. Ojala pudiese retroceder el tiempo y evitar cada una de las palabras, cada una de esas putas mentiras. Porque ya no sirve intentar, no sirve de nada creer, no espero más. Mi silencio, mi amargura, mi dolor.
Todo lo callo.
No te odio; nunca podré hacerlo.
Aunque lo intentes mil veces, aquí estaré.
Solo un respiro más.
Y claro que te extraño, pero no servirá de nada.
Nunca sirvió.
Decidiste, y no sé si dar el siguiente paso haga click.
No sé nada, es es el punto.
Porque todo lo que pensé saber, todo lo derrumbaste en un segundo.
Tic, toc.
El reloj no para.
¿Tienes algo que decir?
No hay comentarios:
Publicar un comentario