miércoles, 18 de noviembre de 2009

Son las dos de la mañana.
corrijo, las dos y cuarto.

Se supone que sería un nuevo comienzo, quizás empezar desde cero como dijo aquella pequeña <3
Por primera vez me sentí emocionada de dejar ese lugar que tanto me agradaba.
Pero no fue así; para nada.
Otra vez te dejaste dominar por tu adicción, te descontrolaste y en menos de 5 minutos destrozaste todo aquello que me animé a construir.
Tú y tu prepotencia me dejaron claro que todo aquello que dijiste era mentira.
No me quieres y tampoco al resto. En realidad eres mas egoista de lo que pude imaginar; no eres más que un simple hombrecito patético y lleno de contradicciones.
No, esta vez no te voy a creer ninguna de tus palabras... guardate las disculpas sacadas de un puto guión barato.
Jodete; no quiero verte nunca más.
No fueron tus empujones, ni tus golpes, el vidrio roto cortándome los pies ni esas quemaduras de cigarro en mi piel. Fue el simple hecho de darme cuenta que todas esas veces en que te defendí, en que pareciste estar de mi lado o aquellas en que casi juraste que me querias tal cual era y que jamas me harias daño.
Qué monton de mentiras!
Eres el tipo más incoherente que conozco.
Me das pena, me das asco.
No quiero tu poesía ni tus canciones. No quiero tus abrazos ni ninguna cosa que venga de tí.
Traté de ayudarte tantas veces...aún nadando contra la corriente. Yo te quería, yo te respetaba...yo creía contar contigo en los momentos difícilies; como en este. Porque fueron tantas las veces en que confié en ti, tantas las cosas que pasamos juntos... tanto el tiempo que pasó frente a nuestros ojos.
Eres un maldito hipócrita arrebatado.
Un hijo de puta.
¿No te bastó con humillarme?¿No te bastó con dañarme?¿No te cansas de ser todo aquello contra lo que dices luchar, lo que dices odiar?
Vete, corre, patea la puerta. Quiebra todos los vasos que quieras, intenta destruirnos. Dime cosas hirientes, vamos que para eso sabes bien como hacerlo.
Dale, acá te espero.
Ya me acostumbre.

ME HARTÉ.
No seré más aquella amable imbécil que te entendía hasta lo inimaginable. No justificare tus errores niuna sola vez más. ¿No dijiste que quieres ser libre? Bueno, la puerta es lo suficientemente ancha como para que tomes todas tus putas cosas y te largues.
Y si no lo haces, solo es cosa de tiempo.
Tú sabes mejor que nadie que quedan 30 días. Y no pienso romper mi promesa.
Si no entiendes entonces habré de demostrarte las consecuencias de tus hechos. Serás un asesino implícito, honey. Me habrás suministrado el veneno suficiente como para jalar ese gatillo.

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